Mujer lavándose la cara con un limpiador en espuma

Rutina para piel grasa y con tendencia al acné, paso a paso

La piel grasa produce más sebo del necesario. Eso se traduce en brillo, poros visibles y mayor tendencia a puntos negros y brotes. La buena noticia es que responde muy bien a una rutina sencilla y constante. La mala: resecarla la empeora.

Los tres objetivos de la rutina

  • Limpiar el exceso de grasa sin irritar.
  • Exfoliar para que el sebo y las células muertas no tapen los poros.
  • Hidratar y proteger, porque una piel deshidratada produce todavía más grasa.

Rutina de mañana

  1. Limpiador. Usa uno pensado para piel grasa, que retire la grasa superficial sin dejar la piel tirante. Por ejemplo, el ZO Exfoliating Cleanser.
  2. Tónico o almohadillas. Las almohadillas con ácido salicílico ayudan a mantener los poros despejados. Las ZO Oil Control Pads tienen ácido salicílico al 2 %.
  3. Hidratante ligero. Textura gel o fluida, sin aceites pesados.
  4. Protector solar. Todos los días. Muchos tratamientos para el acné hacen la piel más sensible al sol, y el sol oscurece las marcas.

Rutina de noche

  1. Limpiador, el mismo de la mañana. Si usas maquillaje o protector resistente al agua, retira primero con un desmaquillante.
  2. Exfoliación, dos o tres veces por semana. Un exfoliante físico suave, como el ZO Exfoliating Polish, retira células muertas y deja la piel más lisa. No lo uses a diario.
  3. Tratamiento. Almohadillas o sérum, según lo que te hayan indicado.
  4. Hidratante.

¿Por qué el ácido salicílico?

Es un exfoliante químico que se disuelve en grasa, así que puede actuar dentro del poro y no solo en la superficie. Por eso es uno de los ingredientes más usados en piel grasa y con puntos negros.

Errores que empeoran la piel grasa

  • Lavarse la cara muchas veces al día. Con dos es suficiente. Más lavados irritan y estimulan más grasa.
  • Saltarse el hidratante. La piel grasa también necesita agua.
  • Exfoliar todos los días o con productos ásperos.
  • Manipular los granos. Aumenta la inflamación y el riesgo de marcas.
  • Empezar muchos productos a la vez. Introduce uno nuevo cada dos semanas para saber qué te funciona y qué te irrita.

¿Cuándo ir al dermatólogo?

Si tienes brotes dolorosos, nódulos, marcas que no desaparecen, o si después de dos o tres meses de rutina constante no ves mejoría, pide una valoración. El acné moderado o severo necesita tratamiento médico, no solo cosmético.

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